La artrosis

La artrosis es una enfermedad articular que se produce por fibrosis o degeneración de la misma.

Se presenta en personas de edad avanzada y afecta a las articulaciones de la columna vertebral, las caderas, rodillas, manos, etc.

La mayoría de las personas mayores de 70 años presentan síntomas de artrosis en alguna articulación por lo menos, siendo el dolor y la alteración de la movilidad los síntomas principales.

Más allá de saber qué es la artrosis, le recomendamos que nos haga su consulta ahora mismo con su situación más precisa y sus dudas, puede ser para usted o algún ser querido.

Gracias a nuestra experiencia de más de 30 años, podremos responderle, guiarlo y ayudarlo.

Pregúntenos ahora mismo!

¿Por qué se produce la artrosis?

La degeneración del cartílago articular por la edad es la principal causa, aunque la presencia de alteraciones de ciertas proteínas que se trasmiten de forma hereditaria producen una degeneración prematura del cartílago.

La artrosis afecta más a las mujeres que a los hombres y a partir de los 75 años casi todas las personas tienen artrosis en alguna articulación. La obesidad y la falta de ejercicio son factores predisponentes para la artrosis.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?

Los síntomas de la artrosis son progresivos y dilatados en el tiempo. Quizá el síntoma más temido sea el dolor, que en un primer estadio está asociado al movimiento y al esfuerzo al que se somete la articulación.

En esta fase, el dolor cesa con el reposo. Posteriormente, el agravamiento de la artrosis hará que el dolor aparezca tras el reposo y tras el ejercicio prolongado estos periodos de tiempo se van dilatando y haciendo más continuos, hasta que el dolor es casi constante. El reposo provoca que los músculos que rodean la articulación se atrofien. Además, en otros casos, el dolor y las deformaciones de los huesos provocan contracturas musculares.

El deterioro muscular ayuda a que la enfermedad sea más severa, puesto que coarta los movimientos naturales de la articulación y produce más dolor. Otro síntoma de la enfermedad es la rigidez de la articulación que impide que los movimientos se desarrollen sin dolor. Las zonas cervical y lumbar de la columna también pueden verse afectadas por esta enfermedad.

¿Cómo se diagnostica la artrosis?

La presencia de dolor articular y falta de movilidad de las articulaciones de una persona mayor de 50 años(pueden aparecer a veces a los 40) hace presumir el diagnóstico de artrosis.

Es un dolor que aparece con el ejercicio o con el movimiento de pesos, y que mejora trás el descanso. Los métodos diagnósticos que se utilizan son la analítica de sangre que aparece sin alteraciones que refleje inflamación, ya que la artrosis es degenerativa, y la radiología con cambios degenerativos de la artrosis (osteófitos, picos de loro).

¿Cómo se trata la artrosis? ¿Cuáles son los tratamientos para la artrosis?

El objetivo del tratamiento es mejorar la movilidad de las articulaciones y disminuir el dolor de la mismas. Para ello se usan los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) a dosis elevadas en períodos de 15 días para evaluar la mejora inicial. También, y con este objetivo se utiliza la infiltración intraarticular de esteroides.

Luego debe ser aplicado un programa de ejercicios de rehabilitación para mantener la funcionalidad de las articulaciones, así como recomendaciones para el movimiento correcto para elevar pesos o realizar ciertos esfuerzos.

La cirugía se utiliza para casos de incapacidad funcional grave de ciertas articulaciones realizando el re-emplazamiento total de las articulaciones (cadera y rodilla), que se sustituyen por prótesis artificiales metálicas.

El éxito de estas sustituciones es del 85%, por ello el planteamiento es solo cuando realizar la intervención y dependerá de la incapacidad de la articulación a cambiar por la prótesis.

La artrodesis es la fijación de la articulación, es decir que perderá su función a costa de mejorar el dolor. No es una cirugía tan agradecida como la prótesis y por ello el planteamiento es siempre más extremo.

¿Hay centros para el tratamiento de la artrosis?

Puede acceder al centro de artrosis haciendo click aquí para obtener mayor información sobre los nuevos tratamientos contra esta enfermedad y su prevención.

Artrosis de Rodillas

Es una enfermedad crónica que se caracteriza por el deterioro paulatino del cartílago de las articulaciones. Este deterioro conduce a la aparición de dolor con la actividad física, incapacidad variable para caminar y permanecer de pie, así como a deformidad progresiva de la rodilla.

La artrosis es la enfermedad reumática más frecuente. De hecho, a partir de los 50 años, prácticamente todo el mundo tiene manifestaciones radiológicas de esta enfermedad. Por fortuna, solamente una pequeña porción de las personas que tienen manifestaciones artrósicas en las radiografías, presentan síntomas de artrosis.

Es muy importante distinguir entre las manifestaciones radiológicas artrósicas -prácticamente universales a partir de determinada edad-, de la artrosis como enfermedad que cursa con dolor, rigidez e incapacidad.

Pregúntenos ahora mismo

Artrosis de Cadera

El síntoma eje de la artrosis de cadera es el "Dolor", que tiene caracteres comunes a cualquier artrosis y características propias que hay que saber evaluar.

El dolor, en términos generales, es de actividad y desaparece o disminuye con el reposo, pero tiene una variante que es muy característica. El individuo que está sentado y se pone de pie para iniciar la marcha, está rígido, envarado y tiene dificultad para iniciar la marcha por dolor leve. Una vez que haya dado los primeros pasos esta rigidez y el dolor ceden, con lo que el paciente puede caminar casi normalmente. Cuando ya se ha caminado una distancia variable para cada paciente, vuelve a aparecer dolor, que desaparecerá o disminuirá luego con el reposo.

El dolor se ubica más propiamente en la región inguinal, pero también se puede sentir en el 1/3 superior del muslo o irradiado a la rodilla.

Ocasionalmente el dolor se ubica sólo en la rodilla. Hay que tenerlo presente, ya que en estos casos, en el examen clínico la rodilla es absolutamente normal y se descubre limitación de la movilidad de la cadera.

El dolor puede ser provocado o aumentado por los cambios de presión atmosférica, el frío y la humedad.

Pregúntenos ahora mismo

Artrosis de Manos

Es una degeneración del cartílago de las articulaciones de las manos, benigna, aunque puede producir dolor, dificultad para mover los dedos y deformidad.

Suele presentarse en personas de ambos sexos aunque tiene un marcado predominio en mujeres. Suele comenzar a la edad de 40-50 años, aunque hay casos de comienzo más tardío. Las articulaciones que se afectan con más frecuencia son:

Articulación trapecio-metacarpiana
Articulación metacarpofalángica
Articulación interfalágica proximal
Articulación interfalángica distal

En la mayor parte de los casos, el síntoma inicial suele ser el dolor en las articulaciones afectadas. Este dolor, en principio, mejora con el reposo y aumenta con el inicio del movimiento, sobre todo después de un periodo de inactividad; una vez que estamos en movimiento ("una vez que se calienta") mejora el dolor, pero si la actividad es prolongada puede empezar a doler de nuevo. Normalmente, no suele doler por la noche, salvo que haya un brote de inflamación o que la artrosis sea muy avanzada.

El paciente va a sentir rigidez en las manos después del reposo prolongado, pero no suele ser mayor de 15-30 minutos ("rigidez por la mañana al levantarse")

Por último, debido a la destrucción del hueso, las alteraciones de los ligamentos, tendones y cápsula articular, y a la contractura muscular se produce una deformidad, que muchas veces hace imposible realizar movimientos que antes sí hacíamos con esos dedos de la mano.

Pregúntenos ahora mismo

Artrosis de Codos

Durante mucho tiempo permanece asintomática y su presentación clínica puede ser variable, con una pérdida de movilidad más o menos dolorosa.

Puede, por la formación de osteofitos a nivel del canal epitrócleocraniano, producir un compromiso del nervio cubital que requiera una operación.

La artrosis también puede afectar a la articulación húmeroradial y producir alteraciones a nivel de la cabeza del radio, en ocasiones relacionada con traumatismos repetidos.

Podemos sentir dolor en el codo como consecuencia de un problema a nivel de nuestra columna cervical baja (C6-C7), como por ejemplo, una hernia discal. Las lesiones del hombro y las de la muñeca, también pueden repercutir en el codo o ser incluso su síntoma más evidente. En los casos de dolor referido, los movimientos del codo, ya sean pasivos o activos, no producirán más dolor.

Pregúntenos ahora mismo

Artrosis de Hombros

La artrosis de hombro es la degeneración de la articulación en la que se produce una pérdida del cartílago que recubre la superficie articular produciendo en muchos casos crecimiento óseo anormal (osteofitos).

Dentro de la artrosis de hombro podemos diferenciar:

Artrosis glenohumeral: Se produce una degeneración entre la cabeza humeral y la cavidad glenoidea del omóplato.
Artrosis de la articulación acromioclavicular: Afecta a la articulación que une el acromion con la clavícula.

La causa más frecuente de la artrosis de hombro es el traumatismo repetido sobre la articulación, muy frecuente en deportes de contacto. Otra de las causas es la degeneración natural de la articulación por la edad.

La artrosis de hombro produce dolor y limitación funcional en la articulación que empeora al cruzar el brazo hacia el lado opuesto y por la noche. Además se puede acompañar de una deformación en la articulación.

Pregúntenos ahora mismo

Artrosis de Dedos

La artrosis es una condición degenerativa en la que se produce una alteración en el cartílago de las articulaciones. Es una alteración diferente a las llamadas artritis, donde el componente principal es la inflamación sistémica, que también puede afectar a las articulaciones.

La artrosis puede ser primaria (no se conoce el origen) o secundaria a otros procesos, como por ejemplo después de una fractura que afecte a la articulación, enfermedades por depósito de cristales como la gota, etc. La prevalencia de la artrosis aumenta con la edad, de forma que se ha calculado que el 78% de los hombres y el 99% de las mujeres mayores de 65 años, tienen cambios en las radiografías sugestivas de artrosis. Afecta más frecuentemente a las mujeres que a los hombres.

Las articulaciones que más frecuentemente se afectan en los dedos, excepto en el pulgar, son las articulaciones interfalángicas distales (cerca de las uñas).

Generalmente el diagnóstico de la artrosis de dedos se basa en la historia clínica detallada y en los estudios radiológicos, casi siempre la radiografía simple.

Los síntomas dependen de la localización de la artrosis. De forma general, los síntomas más comunes son el dolor, deformidad, crepitación y pérdida de movilidad progresiva.

El dolor de forma característica es mecánico, es decir, después de realizar actividades de moderada intensidad, y a veces aparece al cabo de horas de haber realizado el sobreesfuerzo.

A nivel de la articulación interfalángica distal, puede aparecer un engrosamiento de la articulación y nódulo, llamados nódulos de Heberden, que pueden provocar una deformidad progresiva del dedo y a veces de la uña. La deformidad también es frecuente.

Pregúntenos ahora mismo

Artrosis de Columna

La columna lumbar está formada por cinco vértebras que se sitúan en la espalda, entre las costillas y la pelvis, en la zona que popularmente se conoce como la "zona de los riñones".

La artrosis de la columna lumbar se puede producir tanto a nivel del disco intervertebral, como a nivel de las articulaciones interapofisarias.

En muchas ocasiones se padece artrosis lumbar sin tener dolor, y es un hallazgo fortuito al hacer radiografías por otros motivos. No obstante, la artrosis de la columna lumbar produce con frecuencia dolor de "tipo mecánico" que significa que aparece con el movimiento y la sobrecarga lumbar y mejora con el reposo.

Algunas veces el dolor se localiza en la propia columna lumbar, y otras el dolor se siente en zonas próximas, es lo que llamamos dolor irradiado. Éste suele sentirse en la nalga y en la cara posterolateral del muslo. Las épocas de dolor son más frecuentes cuando cambia el tiempo, y sobre todo cuando lo hace la presión atmosférica. Progresivamente, la artrosis limita los movimientos de la columna lumbar.

Pregúntenos ahora mismo

Artrosis Cervical

La artrosis cervical es una enfermedad degenerativa de las articulaciones por medio del desgaste. La artrosis cervical afecta a la columna cervical, compuesta por siete vértebras y discos intervertebrales, creando una degeneración del cartílago que hay en las articulaciones entre cada dos vértebras. Progresivamente, va avanzando la degeneración hasta afectar a los discos intervertebrales y las vértebras, creando huesos fuera de los límites naturales de las vértebras estrechando el espacio, la médula espinal y los nervios. Los nervios sufren esta compresión que hace que se inflamen y se sienta dolor en los hombros e incluso brazos.

El diagnóstico es sencillo, ya que se basa en la historia clínica y ciertas preguntas acerca de los síntomas, siendo los principales dolor en el cuello localizado en la parte posterior y la dificultad o limitación en movimientos de cuello. Ante la sospecha de artrosis cervical, el médico realizará varias pruebas diagnósticas, entre las cuales se encuentran las radiografías. Otra de las pruebas que se utilicen será la resonancia magnética nuclear para ver las estructuras blandas.

Pregúntenos ahora mismo

Artritis Reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad que afecta las articulaciones o coyunturas. Causa dolor, hinchazón y rigidez. Si una rodilla o mano tiene artritis reumatoide, usualmente la otra rodilla o mano también está afectada. Esta enfermedad ocurre a menudo en más de una articulación y puede afectar cualquiera de las articulaciones. Las personas con esta enfermedad pueden sentir malestar y cansancio, y a veces pueden tener fiebre.

Algunas personas tienen la enfermedad sólo por unos cuantos meses, o por uno o dos años. Después desaparece sin causar daños. Otras personas tienen épocas en que los síntomas empeoran (brotes) y épocas en que se mejoran (remisiones). En los casos más graves, la enfermedad puede durar muchos años o toda la vida. Esta forma de la enfermedad puede causar daños graves a las articulaciones.

Pregúntenos ahora mismo